Verán el trabajo de oficina suele ser absolutamente desquiciante.
En el mismo día puedes tener toda la agenda ocupada, deseando que la jornada laborar se extendiera y te salieran otras dos manos para hacer las cosas. Luego de repente, liberandote de esos asuntos puedes pasar la tarde completa sin hacer nada, esperando a que alguien te llame o te envíe un correo electrónico porelamordedios por que te estas aburriendo.
Pues verán, hoy es uno de esos días. Me uno a la masa inconforme y aburrida que están ahorita mismo en la oficina sin saber que hacer, en que invertir el maldito tiempo que según dicen los sabios vale oro, pero que en este instante quisieras que pasara volando.
Así que hice lo que hago en situaciones extremas. Irme al baño con un buen libro.
Aún sigo en proceso es decir, mañana les contaré lo interesante que he encontrado en la lectura, por hoy parece que surgió un asunto urgente (la hora de la comida) y tengo que atenderlo.
Espero que su tarde no esté siendo tan pesada como la mia.

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