jueves, 17 de julio de 2014

Sin un lugar a donde ir

Sin un lugar a donde ir.

Todos los lugares son tan comunes.

Millones de personas sintiéndose igual que yo, con ganas de llorar.

Y todas tan solas, profundamente solas.

Tristeza del medio dia, de enterarse que todo en tu vida no sucede como lo planeas. Tristeza de la tarde, de darse cuenta que aquel al que amas ha cambiado tanto, igual que tu.

Tristeza de no poder fumarme un cigarro ni tomarme una cerveza por que lo he dejado, me volví abstemia.

Desesperación por la tristeza, desesperación por querer salir de la depresión y no poder. Depresión por mi y por el mundo.

Información, obsesión por la información. Por querer saber siempre mas de todo. Tristeza de nuevo, por abrir los ojos al mundo real. Tristeza de que el mundo sea como es, enojo por la raza humana.

El infierno son los demás, no  lo dijo Sartre?

Ego, el ego siempre sale a relucir. Querer tener siempre satisfecho al ego es de locos. Agradar a los demás, hacer las cosas "bien" para que los demás piensen "bien" de ti, estar a las expectativas de los otros. Agradar a la familia, adaptarse a sus anticuados pensamientos para que no los defraudes o decepciones. Agradar a los amigos, mostrar siempre la sonrisa fingida, no preocuparlos por chaquetas mentales. Agradar. Todo eso es de locos.

Ilusión de libertad cuando se vive amarrado al "que dirán".

Control, insatisfacción por no controlar tu propia vida, por no controlar la de tu pareja. Control u obsesión.

Finalmente, decepción. Por esperar mas siempre de quien no deberías esperar nada. No se debería esperar nada de nadie. Que tristeza, no poder confiar en nadie. Que desilusión en la humanidad, en todos.

Luego, después de tanto arrastrarme leo a Jacque Fresco, me levanta el ánimo, me emociona. Pensar que puedo superarme a mi misma, que puedo crecer intelectualmente, "moralmente". Vivo de nuevo, respiro, me siento con un gramo de esperanza en mi y en los demás. No todo es una mierda, no todo está perdido, tienes 25 años y la vida no termina aqui.

Si así fuera, tengo que quitarme las cadenas de mi ego, las cadenas de las expectativas. Tengo que pensar en mi crecimiento en mi propia superación sin pararme a pensar lo que piensen los demás de mi. Me amo por lo que quiero ser, me odio por ser tan pesimista siempre.

Escribir, escribir te quita las ansias, estas ansias de meses que por fin me han liberado de un peso.

Dejar de ser una controladora, mi pareja ha cambiado pero yo también y los dos para mal. Me choca la volubilidad en la que siempre me encuentro, por que quiero mantenerme siempre bien y no puedo, no puedo para mi y mucho menos para el. Pero lo quiero, lo amo y el asunto está en ya no ser una gandalla, reconciliarme con el y hablarle de frente. Decirle las cosas que ya no me gustan de el, de lo mezquino que se ha vuelto, de lo cerrado que siempre ha sido, de lo mucho que odio que hable mal de mi familia. Se que el no cambiara como si tal, pero al menos sabrá lo que pienso.

Lo amo, eso creo, pero la persona en que se convirtió no me agrada, si sigue así mucho tiempo no se cuanto se pueda sostener esta relación. Yo espero que mucho.

Reconciliarme conmigo, eso es lo que me falta, aceptarme como soy. Voluble si, pero puedo ser fuerte si yo quiero, curiosa, siempre quiero saber que hay mas allá de lo que soy, lo que puedo llegar a convertirme, y como último fin a cuantas personas puedo ayudar. ¿Puedo hacer algo para cambiar a este mundo que tanto odio pero que tanto me ha dado?

Con la vista siempre adelante, crítica del mundo en el que vivo, sin ignorar el sufrimiento de los demás, los sacrificios de los más cercanos y el esfuerzo que cada persona hace por sobrevivir. Volver a creer en la humanidad.

LEYENDO

Viviré leyendo y así voy a morir. Nadie me quitará ese placer, nadie en este mundo va  a lograr que abandone este hermoso vicio, que es el único que me queda realmente.

BAILANDO

En la oscuridad, conmigo misma por que a nadie agrada la música que a mi. Oyendo incansablemente a Leonard Cohen.



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